Dermatitis atópica: que presenta físicamente el paciente

Manifestaciones y estigmas cutáneos

La dermatitis atópica puede acompañarse por afección de otros órganos y sistemas que muchas veces son omitidas en la revisión y con mayor frecuencia el médico no asocia la una manifestación con otra si no es de su área.

  • Piel manifestaciones de la atopia

La piel en general se ve amarillento-pálido, reseca y descamativa. En los pliegues y áreas de fricción puede estar engrosada y obscura. Y en las áreas que ha habido comezón puede haber costritas de sangre o cicatrices pequeñitas, huella de que se ha rascado con anterioridad.

Si observa detenidamente la piel, vera que asociado a los poros se ven pequeñas bolitas más pálidas que el color de la piel circundante, estas son glándulas que están muy superficiales. A esto le llamamos frinodermia y es normal (no requiere tratamiento y no hay que confundir con la queratosis pilar que describiremos más adelante)

  • Queilitis:

Se manifiesta como sequedad, descamación, fisuras y grietas en las comisuras bucales y labios. La sensación de tirantes y picor produce que el individuo lama continuamente los labios generando más molestias. Son frecuentes: las lesiones periorales similares a una dermatitis irritativa. Esto es muy notorio en los bebes en la época en que producen más saliva por los brotes dentarios.

  • Orejas:

En el surco posterior del oído se puede encontrar descamación, enrojecimiento y fisuras, así como en la inserción de la oreja en la piel. Dentro de oído se pueden formar escamas y costras amarillentas que pueden formar tapones en el conducto auditivo. (Nunca limpie el interior conducto auditivo con cotonetes ya que se puede impactar el cerumen dentro y dificultar la audición)

  • Área genital:

Descamación y  engrosamiento de piel, sobre todo a causa de la irritación ocasionada por la orina así como la sudoración propia el área. El área se puede poner obscura, cambio que puede persistir toda la vida. Cambie los pañales lo más pronto posible y use toallitas húmedas para el aseo en cada cambio de pañal. No aplique cremas con betametasona o dexametasona en esta área

  • Área peri orbitaria y ojos: 

Es frecuente que los niños atópicos padezcan desde temprana edad ojeras violáceas además de pliegues en los parpados inferiores (a este pliegue le llamamos de DENNIE MORGAN). Esto es resultado de varios factores entre ellos el tallado con el dorso de la mano por el prurito en esta área, además de que si se presenta edema de la mucosa nasal por aeroalergenos (rinitis) los vasos sanguíneos que drenan esta área se hinchan y no drenan, ocasionando el apupujamiento de los parpados. El rascado le confiere además enrojecimiento y/o obscurecimiento de las áreas peris orbitarias. Ocasionalmente las pestañas pueden faltar por la fricción además de que las infecciones en las glándulas propias de los parpados son frecuentes. Al mismo tiempo si el rascado es crónico y/o muy vigoroso puede lastimar y tumbar la cola de las cejas (Signo de Hertogue)

La conjuntiva puede presentar enrojecimiento y con frecuencia  desarrollar conjuntivitis alérgica, que puede o no asociarse con rinitis alérgica.

Cuando el rascado es por mucho tiempo se puede dañar la cornea ocasionando queratócono que es un defecto que altera la forma de la cornea  y otra entidad que se llama catarata subcapsular anterior, que es casi especifica de los atópicos. Ambos padecimientos condicionando efectos graves de la visión, que iniciados  de desde edad temprana, distorsionan la percepción de imágenes y dificultan el aprendizaje y la vida diaria. No desatienda esto y es recomendable que el oftalmólogo revise al niño al menos una vez al año a partir de que se hace el diagnostico de atópia.

  • Manos y pies:

Seguramente ya noto que las manos y pies del infante son “diferentes”. Habrá notado que las manos están más húmedas o secas y que la temperatura puede ser caliente o muy fría. Los pulpejos estarán fisurados, sensibles, descamativos. Y las palmas tendrán más líneas  comparados con niños no atopicos. La sudoración será mayor y en algunos niños y adultos esto le causara sentirse incomodo socialmente por tener siempre las manos mojadas. Lamentablemente no tenemos un remedio efectivo para esto. La importancia de la dermatitis atópica en manos es que constituye una causa importante de enfermedades laborales en edad joven adulto.

En las plantas hasta un 50 % de los infantes presentaran Dermatosis plantar juvenil: afectando típicamente al tercio anterior del pie, en la planta, que adquiere un aspecto brillante y fisurado. Se considera secundaria al ciclo hipersudoración-maceración-secado en personas predispuestas por la atópia, favorecida por el calzado demasiado oclusivo que impide  que el pie “respire”, del que son un claro ejemplo las zapatillas deportivas y los calzados de goma o plástico. A ello se suele sumar la irritación causada por el roce al andar. Suele empeorar en invierno y cursa de forma crónica con mejorías y empeoramientos. Muy frecuentemente se confunde con tiña de los pies (hongos). La prevención consistirá en evitar el calzado oclusivo y plástico, preferenciando el uso de zapato de piel con calcetines de algodón, y aplicar hidratantes y emolientes al descalzarse.

  • Pitiriasis alba

En cara y extremidades, y ocasionalmente en tronco, se presentan manchas blanquecinas ovaladas y que descaman levemente y generalmente, no pican; es más frecuente después de la exposición al sol. Tienden a desaparecer espontáneamente, siendo conveniente una buena hidratación  y uso de protector solar;  en su defecto pueden ser tratadas con antibiótico tópico + un esteroide suave. Son equívocamente diagnosticadas como “manchas por desnutrición”  o  “por falta de hierro” y tratadas con vitaminas, lo cual no es necesario.

  • Eczema de pezón

La piel de la aréola  y pezón es sumamente sensible, usualmente se presenta en ambas mamas y puede ser a cualquier edad, siendo más frecuente en las mujeres, con el uso de sostenes con interior plástico o áspero, siendo considerado una dermatitis por contacto. Otra causa es el sudor y la fricción con la ropa. El aspecto es de fisuras, descamación, enrojecimiento y ocasionalmente exudación. En tapas adultas hay que tener cuidado con no omitir el diagnostico de enfermedad de Paget.

  • Queratosis folicular

En las superficies extensoras de los brazos, en mejillas, sobre las cejas y ocasionalmente sobre las pierna, podemos encontrar múltiples pápulas asociadas a los folículos pilosos, dándole aspecto de “piel de gallina”; estas pápulas milimétricas (rojo amarillo o pardas)se conocen como queratosis folicular y pueden tener diferentes grados de presentación, cambiando según estado de clima, estación del año, humectación, edad … son ásperas y el aspecto es antiestético, que es lo que incomoda al paciente y/o preocupa a los padres. Aunque no requiere, tratamiento los humectantes con urea y los retinoides son útiles, pero solo dan una mejoría parcial. Si son “pellizcadas” invariablemente dejan cicatriz

Dermatitis atópica: Fase del adolescente y del adulto

Se extiende desde los 12 años en adelante, aunque su persistencia por encima de los 30 es excepcional.eccema

La lesión predominante de esta etapa es la liquenificación (piel gruesa con las líneas de la piel muy marcados) en forma de placas que se sitúan preferentemente en nuca, caras laterales de cuello, flexuras de miembros y dorso de muñecas. No es infrecuente la aparición de eccema en manos, alcanzando el dorso, los dedos, incluyendo los pulpejos, y de modo secundario, las uñas, que presentan diferentes alteraciones por el rascado.

También durante este período, pueden aparecer otras manifestaciones cutáneas como pequeñas ampollas en manos y pies (deshidrosis), placas rojizas descamativas (eccema numular) de forma diseminada, en pequeño o gran número, placas resecas con mucha comezón en nuca, cuello, ingles, cara externa de piernas y área genital (lique simple crónico), y prurito nodular en brazos y piernas. Las áreas rascadas pueden tomar un color obscuro.

Etapas de la dermatitis atópica: etapa del lactante

Los pacientes abren alrededor de los 3 a 6 meses de edad y normalmente  presenta una erupción de pequeños granitos en las mejillas que pueden ser rojos y/o color piel. Normalmente viene y van y no requieren tratamiento.  Además y tal vez uno de los indicadores más constantes de  que el niño padecerá atópia es la llamada “costra de leche”, una descamación gruesa y blanquecina en la piel cabelluda, semejante a la caspa del adulto, solo que mas adherida. Esta se trata aplicando un shampoo suave o aceite de bebe o alguno de los preparados especiales para esto que hay en el mercado, se dejan 10 minutos y se da un masaje suave, posteriormente se lava durante el baño.  A pesar de lo aparatoso que se ve no le causa mayor problema al bebe.

Las mejillas que se enrojecen, a modo de “chapeadas”, cubriéndose después de vesículas, que se erosionan dando lugar a costras. Bajo ellas, una vez eliminadas, la piel queda eritematosa y descamativa hasta un nuevo brote. En el curso de la enfermedad, se afectan después la frente y resto de cara, los pabellones auriculares, el cuero cabelludo y otras zonas del tronco (cara anterior del tórax, hombros), dorso de manos y dorso de pies.

El área del pañal, suele estar respetada, pero también puede afectarse, ocupando siempre el fondo de los pliegues (especialmente cuando se sobre infecta).

Hacia el final de la etapa, comienza a aparecer la afectación característica de las flexuras. Terminando el segundo año, el 50% de los pacientes dejan de tener brotes, de forma más o menos gradual.