Uña enterrada

Cuando la uña se encarna…

La onicocriptosis o uña encarnada es una patología muy frecuente en los dedos de los pies. Se calcula que su localización es predominantemente en el dedo mayor (98%) y pocas veces en los demás dedos (2%). Es más frecuente en adolescentes o personas jóvenes. También se presenta en niños en un porcentaje muy bajo, y su evolución es buena. Es mas frecuente en hombres que en mujeres.

Uña encarnada dr cantu

La Uña encarnada se inicia porque una espícula de la uña se incrusta en el borde lateral y causa irritación, inflamación y dolor a medida que ese segmento de la uña sigue creciendo e incrustándose, originando en períodos posteriores la formación de granulomas de distintos tamaños, asociados a infección y mayores molestias, que dificultan la deambulación normal

Existen factores predisponentes que se deben tener en cuenta para la aparición de uñas encarnadas, los más importantes son:

  • Anomalías de las uñas: muy convexas, abarquilladas.
  • Dedos muy gordos con uñas pequeñas.
  • Dedo largo en valgo que es presionado por el calzado.
  • Uso de calzado inapropiado: en punta y muy estrechos.
  • Sudoración y baños calientes que maceran y desvitalizan los pliegues laterales.
  • Alteraciones óseas y plantares que condicionan rotaciones de los dedos, sobre los que presionan el calzado.
  • En un 32% las onicocriptosis van asociadas a procesos subungueales de tipo exostosis u osteocondromas de la falange distal, por esta razón es importante efectuar una placa radiográfica para descartar patología ósea.
  • Traumatismos ungueales que alteran los surcos y la uña.
  • Cortes inadecuados de las uñas en ángulo sobre el surco lateral, en vez de ser en forma recta en su extremo distal para que la uña crezca libremente y de esta manera no se incruste

Dermatitis atópica: Fase del adolescente y del adulto

Se extiende desde los 12 años en adelante, aunque su persistencia por encima de los 30 es excepcional.eccema

La lesión predominante de esta etapa es la liquenificación (piel gruesa con las líneas de la piel muy marcados) en forma de placas que se sitúan preferentemente en nuca, caras laterales de cuello, flexuras de miembros y dorso de muñecas. No es infrecuente la aparición de eccema en manos, alcanzando el dorso, los dedos, incluyendo los pulpejos, y de modo secundario, las uñas, que presentan diferentes alteraciones por el rascado.

También durante este período, pueden aparecer otras manifestaciones cutáneas como pequeñas ampollas en manos y pies (deshidrosis), placas rojizas descamativas (eccema numular) de forma diseminada, en pequeño o gran número, placas resecas con mucha comezón en nuca, cuello, ingles, cara externa de piernas y área genital (lique simple crónico), y prurito nodular en brazos y piernas. Las áreas rascadas pueden tomar un color obscuro.